Fernando Nerú
Conocí a Fernando Nerú hace un año aproximadamente, luego de que tuviera la amabilidad de dejarme un elogio en un blog culminado. Desde entonces empezó cierta complicidad con este iqueño de 27 años, inspirado por los campos desérticos y las bellas playas que llenan su poesía de una fantasía romántica fuera de época, poesía que lleva al lector por parajes místicos en la búsqueda del amor, la felicidad o simplemente la tranquilidad de un corazón alterado por los embates naturales como es el caso de “versos dolorosos” escrito la madrugada del 15 de agosto de 2007, recordado por todos como unos de los días más grises de nuestra historia.
Algo muy particular en Fernando, maestro de profesión, es su sencillez y su talento innato para la poesía pues incluso al conversar sorprende; en pocas palabras Fernando es un hombre que escupe poesía a diestra y siniestra, al hablar de sus romances, de su adorada tierra, de si mismo, del mundo en general.
Escucha a Nerú: La Noche más triste
INFLUENCIAS
Rubén Darío, Charles Baudelaire, Federico García Lorca, Antonio Machado…
Fernando, exactamente ¿dónde naciste?
Por antonomasia del destino (risas)… Entre los rescoldos de las dunas y el vinariego zapateo de una mariposa bajo un viñedo. -Ica, un mediodía de febrero. 19/02/1982
¿Qué es la poesía para ti?
Es la concepción sublime de la mente, es el estado transitivo e insepulto del alma.
¿Cuántos años tenias cuando empezaste a escribir?
Si de algo estoy seguro es que no hubo un comienzo, solo una mustia secuencia de vivencias o sueños, amortizados por la extensidad deseable de la palabra.
¿Cuáles son tus proyectos futuros?
Aún no me proyecto ni en prosa ni en verso, no sé, tal vez otros lo harán cuando yo este muerto.
Y por el momento
Difundir lo aprendido, he ir por el mundo y talvez nunca arrepentirme de lo no vivido.
Algo que quieras decirle a tus “fans”.
-Voy por donde otros ya han ido, pero están mis pasos creando un desvío y espero que al ir estructurando nuevos caminos sepan que: aprender, reir -llorar-, cantar y, pensar que nada esta perdido, es lo único que al lado de un seco pan llevé en los bolsillos. (se los dije, está completamente loco de poesía)